Por qué Moby Dick no es –quizás- el libro que pensabas

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     Moby Dick es uno de mis libros favoritos de todos los tiempos. Sagaz, modernista, irónico e inteligente, tal vez no es la novela más accesible que se pueda encontrar. Sin embargo, la belleza de su lenguaje, su elaborado trabajo metafórico y su cultivada visión del mundo lo transformaron en uno de los mejores y más importantes libros de la literatura Occidental.
     A lo largo de los años –y particularmente debido a que su análisis suele incluirse en los programas académicos-, a muchas personas les ha provocado más de un dolor de cabeza. Ha adquirido fama de ser impenetrable, aburrido, sesudo, estático y denso. Muchos piensan que se trata de una larga y enrevesada descripción de la cacería marítima de ballenas o, peor aún, un largo tratado poético sobre una enigmática ballena blanca. Si bien hay cierto asidero para estas concepciones, he aquí algunas razones por las cuales Moby Dick no es –quizás- el libro que pensabas. Si no lo has leído, te recomiendo altamente que lo hagas.


     • Su homoerotismo. No sería una exageración decir que Moby Dick fue uno de los libros más homoeróticos escritos durante el siglo XIX. Desde las escenas que muestran a nuestro protagonista abrazado en cama junto a otro marinero -«cómodos, libres e íntimos»-, con las piernas entrelazadas y las narices tocándose, hasta las descripciones de los arpones que penetran las ballenas para hacer saltar el esperma, el libro está lleno de imaginería homosexual. Una de las frases que más se quedaron grabadas en mi memoria fue: «Exprimí ese esperma durante toda la mañana hasta que sentí que yo mismo me fundía con él […] Amados compañeros en esta vida, démonos la mano, apretémonos todos, los unos contra los otros, en el esperma y la leche de la bondad.»
      • Su comentario acerca de la amistad. Uno de los grandes temas del libro es la amistad entre los hombres, la hermandad y la camaradería. La vemos constantemente en la relación entre Ismael y Queequeg. Ambos están abiertos a la diversidad, a las posibilidades positivas de las diferencias y acaban entablando una extraña pero cálida e íntima amistad que desafía todas las barreras.
       • El humor y la tragedia de Ahab. El capitán Ahab es uno de los personajes más particulares de la historia de la literatura. Viejo, agotado, deteriorado por el paso de los años, se enfrasca en una obsesiva e irracional venganza contra Moby Dick, la ballena blanca que le ha arrancado la pierna. Su locura alcanza dimensiones épicas y constituye el contrapunto perfecto con el protagonista, ya que Ahab rechaza la amistad, la cercanía y la intimidad. Es un hombre que teme que la camaradería sea capaz de curar su obsesión y aleja violentamente a todos los que intentan acercarse a él. Sus discursos estrafalarios y su incoherente visión del mundo son algunos de los pasajes más interesantes del libro.
     • Su crítica al racismo y la esclavitud. Implícita entre líneas de metáforas y símiles –no nos olvidemos de que se escribió en el siglo XIX- hay una fuerte crítica al racismo y la esclavitud del país natal de Melville. Las escenas de hermandad entre Ismael (blanco y estadounidense) y Queequeg (indígena de piel oscura) desafía las conversaciones racistas de muchos de los tripulantes del barco. El colapso mental de Pip, un adorable y joven esclavo, al darse cuenta de que su vida vale menos que la carne de una ballena, ilustra las posturas personales del autor acerca de la esclavitud y el racismo en los Estados Unidos.
     • Su reflexión sobre los límites del conocimiento humano. Algunos primeros lectores del libro suelen preguntarse el porqué de todos aquellos pasajes cuasi-enciclopédicos donde se describe centímetro a centímetro la anatomía de las ballenas. Ismael nos habla de sus huesos, de la constitución de sus órganos, de sus técnicas para transportarse por el mar, de su peso y contextura, etc. La razón por la cual Melville se extendió tanto en estas descripciones –aparte del obvio peso simbólico y metafórico de las mismas- es que deseaba hacer un contraste abrupto entre este vasto conocimiento del protagonista con la imposibilidad de él y los demás tripulantes de comprender la naturaleza esencial de la Ballena. A pesar de emplear todos los sistemas de conocimiento humano –la ciencia, el arte, la taxidermia, la frenología, etc.- el narrador es incapaz de comprender la naturaleza de Moby Dick. Esto sugiere que el conocimiento humano es limitado e insuficiente. Los actos de la ballena blanca son desconocidos y, como lo demuestra Ahab, todo intento de darles un significado acaba en la locura.
     • Su libertad de interpretación. Uno de los aspectos más desconcertantes de la novela es su total ambigüedad. Está llena de personajes, descripciones, elaborados pasajes, intricados acontecimientos y grandes ideas. Sin embargo, su significado o mensaje final está completamente ausente. Todo el libro está abierto a la interpretación. Su tema central justamente es la búsqueda de significado y la esterilidad del lenguaje.
      La mayor de las complicaciones se centra en el mismo ser que le da título, ya que Moby Dick –esta ballena enorme, blanca, vasta e indomable- representa una fuerza omnipresente que se erige como el único propósito de las acciones de nuestros personajes. Todos se mueven detrás de Moby Dick, cada uno por una razón distinta. ¿Qué representa Moby Dick entonces? No se sabe. Está abierto a la interpretación.
     Muchos sugieren que Moby Dick es una alegoría del Sueño Americano, es decir, este ideal de que los Estados Unidos –todavía una joven nación en aquella época- podía llegar a ser un gran país o acabar sucumbiendo a sus propias guerras y conflictos internos de acuerdo a las acciones de sus ciudadanos. El barco ballenero donde se embarcan nuestros protagonistas constituye un microcosmos en el cual se ven ilustrados todos los tipos de personalidades y razonamientos de aquella joven nación y las dificultades de convivencia entre los unos y los otros. El potencial de los marineros de autodestruirse en conflictos innecesarios o de cooperar para llevar el barco –y la cacería- a fruición es una metáfora del creciente potencial de un Estados Unidos en desarrollo que caminaba hacia un futuro incierto.
      • Su asimilación de Shakespeare. Si todo lo anterior falla para interesarte en leer el libro, al menos ten en cuenta lo siguiente: Melville concibió Moby Dick como un largo y homérico homenaje a William Shakespeare. El lenguaje y la prosa de Shakespeare, su transformación del lenguaje, la tragedia de sus diálogos, todo está presente en la novela. Aún las partes menos entretenidas y más intelectuales del libro están narradas de una forma tan hermosa y poética que resulta digna de la mayor admiración. Melville fue uno de los mejores escritores en lengua inglesa que jamás hayan existido.

     Podría extenderme hasta el infinito y hablarles sobre los momentos en que trata temas como el libre albedrío, la inevitabilidad del destino, la religión, la política, el canibalismo, la inutilidad del lenguaje y la palabra, etc. Se han escrito ensayos enteros para analizar este libro. Mi punto es que se merece una oportunidad. Es uno de esos libros que todos deberían leer al menos una vez en la vida.
      Sea cual fuere la concepción que tengan sobre este libro, les recomiendo que lo consideren. Está entre mis favoritos y creo que es muy, muy bello. Algunas secciones son más densas que otras –particularmente los capítulos descriptivos sobre la carne de ballena-, pero aun así lo disfruté muchísimo. Planeo releerlo en el futuro para extraer nuevas conclusiones.
      Los dejo con una frase de Jorge Luis Borges acerca de esta novela:
 «En el invierno de 1851, Melville publicó Moby Dick, la novela infinita que ha determinado su gloria. Página por página, el relato se agranda hasta usurpar el tamaño del cosmos: al principio el lector puede suponer que su tema es la vida miserable de los arponeros de ballenas; luego, que el tema es la locura del capitán Ahab, ávido de acosar y destruir a la Ballena Blanca; luego, que la Ballena y Ahab y la persecusión que fatiga los océanos del planeta son símbolos y espejos del Universo.»
      ¿Lo han leído? ¿Lo van a leer? Déjenme sus opiniones en los comentarios :)

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6 comentarios

  1. Y yo me creía loca por pensar en el homoerotismo, fue una de las razones que me hizo seguir con la lectura. Es un libro apasionante, lo tengo lleno de post its. Me encanta como explicas este libro, creo que muchas cosas pasaron desapersividas por mi. ¿cómo una obsesión puede arrastrar a otros?... Ahab es todo un personaje, necesito una relectura. Aunque no creo que lea la parte de la Cetologia :/
    Buena entrada! Un abrazo ;)

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    1. Totalmente. Yo ni siquiera me lo esperaba xD Es un libro que planeo releer pronto porque me gustó mucho :P Un abrazo!!

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  2. Excelente análisis. Si, planeo leerlo pronto. Saludos! Gabi

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    1. Muchas gracias! ^_^ Ojalá lo disfrutes, es uno de mis favoritos :P

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  3. Nunca me había llamado la atención Moby Dick, pero lo has conseguido. Creo que le daré una oportunidad, espero que no me decepcione.
    ¡Un saludo!

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    1. Ojalá lo disfrutes, es uno de mis libros favoritos de todos los tiempos :P Tiene sus altibajos y sus partes aburridas, pero en general es un excelente libro!

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